El amor es susceptible de tres antítesis y no de una sola. Aparte de la antítesis “amar-odiar”, existe la de “amar-ser amado”, y además el amor y el odio, tomados conjuntamente, se oponen a la indiferencia.
El tratamiento psicoanalítico es de gran eficacia en:
Depresión, estrés, inhibiciones y timidez, problemas de comportamiento, dificultades en el aprendizaje, hiperactividad, enuresis o
micción nocturna, adicciones, obsesiones y fobias, alteraciones del lenguajes(disfasias, tartamudez, dislexia…), situaciones de cambio
(menopausia, jubilación, divorcios ), trastornos alimentarios (anorexia, bulimia), agresiones , conflictos familiares, problemas sexuales
(impotencia, frigidez, eyaculación precoz, inhibiciones), infertilidad, enfermedades psicosomáticas, cáncer y sida.
Articulo
BULLYING : ACOSO ESCOLAR
Las relaciones con los otros vienen a mostrar al sujeto un límite, donde no es posible convivir sin establecer pactos. La presencia de otros semejantes no es en principio bien tolerada por el narcisismo del sujeto y ante lo diferente siempre existe un poso de agresividad. La sociedad le impone al individuo restricciones que son introducidas, entre otros, por los maestros y los padres, quienes serán también en consecuencia receptores de los sentimientos de hostilidad que toda negación siempre genera. El paso de lo familiar a lo social está marcado por la pautas culturales que restringen la vida sexual y no permiten la elección de los progenitores como objetos eróticos. La agresividad es una tendencia constitutiva que guarda relación con el sentimiento de unicidad. Las teorías que defienden la autoayuda o la fuerza de voluntad sirven precisamente a esta tendencia, que puede desembocar en situaciones de agresión. Comprender que el hombre no puede nada sólo y necesita de otros es para el narcisismo del sujeto algo desagradable. Hacerse humano es una construcción que implica el paso por la ley de interdicción del incesto. Los hermanos son rivales en el amor de los padres, si bien lo que se rivaliza es un imposible porque el primer amor, que siempre es con la madre, está obligado a fracasar y el pequeño enamorado entra así, en los brazos de la decepción, al mundo.
Según a qué pensamiento nos sujetemos, viviremos una vida u otra. Los sistemas educativos suelen obviar el papel de la sexualidad en los procesos de aprendizaje. Se parte de una concepción errónea de lo que es sexual y se confunde con la mera genitalidad, cuando lo sexual en el hombre es hacer el amor pero también escribir, pintar, pasear. Una educación sexual adecuada no es sólo hablar a los adolescentes de métodos anticonceptivos y procesos biológicos sino permitirles leer o hacer cine.
Educar no es adoctrinar sino producir sujetos deseantes. Las situaciones de violencia en las aulas no están en relación con el número de horas que trabajan los padres fuera de casa, como a veces se sugiere. La tolerancia no es un aprendizaje memorístico de buenos consejos. Si la atención de los progenitores está anudada únicamente al hijo, se alimenta la fantasía de la unicidad, que acrecienta la agresividad. El ser humano no tolera bien las diferencias y esto no es algo que pueda razonarse a nivel conscient . El narcisismo del sujeto no tolera otras formas que las propias y sólo se detiene al iniciarse un enlace libidinoso. El egoísmo sólo encuentra límite en el amor a otros.
Los compañeros de clase padecen las misma tendencias agresivas que en la familia se dedica a los hermanos. Ambos son rivales frente al amor de la madre o frente a los cuidados del profesor. Tener en cuenta lo procesos inconscientes significa conocer que el ser humano es paradojal. La lógica de la razón no da cuenta de las conductas humanas porque no tiene en cuenta el deseo. Civilizarse implica renunciar a un goce inmediato, que es más del orden del narcisismo y próximo a la agresividad, a favor de un goce que se alcanza mediante el rodeo que impone el principio de realidad, es decir, incluye el pacto y la realidad significante.
No puede acabarse con las tendencias agresivas, porque forman parte del aparato psíquico pero se puede evitar que conduzcan a la agresión. La cultura es la encargada de poner restricciones a las disposiciones instintivas de los sujetos. Nadie es causa de si mismo, nos formamos desde el otro. Los resultados no son patrimonio de la fuerza de voluntad, sino del trabajo.
Fomentar el trabajo frente a la fuerza de voluntad abre la puerta de la salud. La existencia del otro es un enigma que desde la más tierna infancia ocupa al individuo y siempre le remite a su propio existir.